NOHAD ATALA SAKER (Río de Janeiro – Brasil)


Nohad Atala Saker, nació en Brasil, y vivió en Guayaquil, luego en Manabí y ahora reside en la ciudad de Quito.
Ha publicado 7 libros, 5 de poesía, 1 de relatos y 1 novela.
El primer libro publicado: Sueños, luego: Renacer y Esperanzas, Un verso y algo más, Siluetas y sombras en la ciudad de Quito; Las mil lunas. La novela: La sombra del muro. En el concurso del municipio de Quito: Micro cuentos, quedo entre los 15 primeros puestos, su cuento: Un velo de novia para Susana.

¡¡SONETO A MANABÍ!!

Manabí, tierra poética de cantores,
que como musa, inspiras pasiones;
en tus pueblos, en tu gente...
Llenita de amor, me robas toda;
cada paso, un paseo
cada palabra un verso,
cada verso, corazones amados
de mi tierra legitima de amores.
Mi nostalgia, inspira al beso,
beso puro, sabio en sabores;
hoy te digo, adiós...
pero solo hasta mañana,
cuando el otoño va cayendo...
allí todita...me tendrás toda...
con mis manos temblorosas,
con mis ojos, cuajados de recuerdos,
allí,...enterita...iré andando...
¡Para decirte, Manabí de mis amores!

NIÑA QUE AMA

Como niña o como hada,
hoy me reflejo en tus aguas
todita, pura y blanca;
en el andar de pasos lentos,
pasajera de caminos
un poquito dejo mi alma
en cada verso de cantora.
Desmenuzo cada página
de besos y de andanzas,
con huellas fortuitas
que llevan callos, palabras y lágrimas.
Mi juventud se plasma
en otoños, inviernos y noches cálidas
sembradas y alborotadas
cosechadas y esparcidas
en cada gota de mi sangre
de mi alma amatoria.
Luces de luna blanca...
de ilusiones brotaron,
como antorcha, con mucha llama...
hoy te canto....
Niña loca... Porque niña...
Niña me llaman.

ALUCINACIONES DEL ALMA

Vacio, el pensamiento
De mi mente atormentada
Delirio que divaga
Como si fuese nada,
Se mezcla en la neblina
Oscureciendo la mirada
Que absorbe débilmente
Con sutileza callada.
El fuego lentamente
Parece que se apaga,
Cenizas yo recojo
De lo que fue mi alma,
Mis pasos ya marchitos,
Me forman la distancia…
Se acelera el abismo…
Y descanso en mi cansancio,
Silencio sobre el silencio,
No hay más…nada.

Amanezco en la aurora
De soledad y calma.
El pensamiento en el alma,
Divaga… en cortes apatía.
Manto sombrío,
Que cubre con niebla…
¡Espero en la nada
Del silencio amargo ¡
…Y pasan las horas
El sol avanza,
Siento el hielo
En mis manos blancas,
Le digo adiós
Con mudas palabras,
Tiendo mi cuerpo
En un lecho de sueños
…y me elevo infinito
Hasta alcanzar…el alma.

Me acojo a la mañana
Trémula en pensamientos
El viento acaricia,
Y palpita en mi vientre
Cada vez más fuerte.
Es mi desear, es mi soñar
Es mi esperanza, que florece,
Y acompañan los recuerdos,
Que serenamente
Me convierten en pasajera
Que siente, que vibra
Al compás de los reflejos.

Sus brazos me cobijan
Aún en la distancia,
Mis pasos se aceleran,
Van en silencio…
Como labios que rozan
Muy, muy lentamente.

Me acojo a la mañana
Plácidamente…si,
Porque vendrán
Nuevas, mañanas,
Con ellas esperanzas…
En que, el viento, acaricia…
…suavemente…

LOCURA

Envuélveme en tu mirada
y búscame en tus pensamientos,
recuérdame en el tiempo,
de aquellas caricias profundas.

Embriágate en el aliento
que te inspiraba mi amor,
deslízate en la nostalgia
del abrazo de mi cuerpo.
en mi risa, en mi alma…
y, en mi piel… encuentra la calma.

Regresa, ahora…
sin miedos…y ama,
ama…con tus manos…
el fuego, de mis ansías…
y, ayúdame a recobrar la cordura…
porque quererte…
quererte…es, mi locura

HACIA LA ETERNIDAD

Hoy estas callada
no hablan tus palabras,
ojos que desmienten,
evasivo el pensamiento.
Horizonte que se pierde
en lo que guarda tu alma.
Caminante de la vida
no sabes lo que quieres,
se esfuma con el viento
aquel beso que diste…
Tus manos se marchitan
de tantas despedidas
¡Adiós al infinito
…ve…porque te llama!

Olvidar la vida
que atormenta tus sentidos,
que acosa el alma,
turbando temerosa
tu agonizante mirada.
Caminar sin pie,
tocar sin manos,
llorar sin lágrimas,
quejido silencioso…
es volar sin alas.

Fundirte en tinieblas
donde el paso se alarga,
dormir sin sueños
cuando la noche llama.
Vanidad quebrantada
por azotes al alma

olvidar la vida
olvidar los sueños
fundirte lejos
donde la luz, no alcanza…
que te abrace el delirio
de lo que…ya no es nada.

El silencio sepulta,
la fría madrugada,
donde la soledad
aprieta el alma…
y, comprendiendo, acongojada
esta fría calma
que se torna débilmente
en gemido exasperante
de silencio…
y, más nada.

Te acoge el alba,
en tu propio regazo,
te acunan sus brazos
protegen tus sueños
con cálido aliento…
Traspasas distancias,
como si fueses velero
en marea alta,
que mece, que truena…
pero luego arrulla,
y serenamente te envuelve,
hacia la eternidad…

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